lunes, 29 de junio de 2009

La Secu. 2do. año.

Estaba yo en el segundo año de secundaria, o mejor dicho en el penúltimo año del colegio, las fiestas seguian y por fin me toco el turno de organizar una reunion en mi casa con motivo del cumpleaños de la que en ese momento era mi mejor amiga.

entre todas las que estabamos organizandola decidimos que mejor fuera una fiesta hecha y derecha y no solo una reunion entre amigas. La razon de este cambio fue que mi amiga en ese momento flirteaba con 3 chicos y queria invitarlos a los 3 a su fiesta, organizar secretamente entre ellos un "rally de amor" que consisitía en ponerlos a prueba a los 3 sin que ellos supieran que estaban compitiendo entre si, y quien resultara ganador sería su novio y además el afortunado ganador de su virginidad. Vaya que era una buena estrategia mercantil!!! jeje

El fin de semana de la fiesta llegó y todas nos arreglamos igualitas, minifalda rosa, botas negras, top blanco y unas boas rosas tambien. Las 6 arrebatabamos miradas, envidias y algunos suspiros.

La fiesta iba muy bien y el "rally de amor" iba tambien desarrollandose sin contratiempos. La festejada me explico que ya sabia con quien lo haria por primera vez y me pidio, me rogo, que le prestara mi recamara para su gran inauguración; a regañadientes accedí y la lleve para darle instrucciones de que tocar y que no tocar.

Llegamos a mi habitación y después de algunas indicaciones le desee mucha suerte y le dije: "ahorita te mando a ti principe azul". Risas nerviosas y cerre la puerta. Escasamente había dado algunos pasos en el pasillo cuando ella abrio la puerta y con señas me pidio que regresara. Entre una vez mas en mi habitacion y me dijo: "antes quiero platicar de algo que nunca le he dicho a nadie" woww una confesión me sente junto a ella y me dispuse a escucharla detenidamente.

Me dijo que no solo sería su prime encuentro sexual sino que además sería su primer faje en serio después de solo algunos besos cachondos y nada mas alla que eso. le dije que estaba loca y que mejor se esperara a que todo tuviera su curso normal, que fuera desarrollando su interés por las situaciones físicas y así decidiera realmente si era aquel chico con quien queria hacerlo por primera vez.

Solo respondió: "tienes razón, ¿me ayudas?" a lo que de inmediato respondí que si, pues para eso son las amigas pero no había yo terminado de decirlo cuando ella ya se habia lanzado a mi cuello y a besarme. por un momento intente resistirme pero sentir una vez mas unos labios femeninos sobre los mios hizo que simplemente me dejara llevar por el momento.

unos momentos después susurro cerca de mi oido: "tócame" y fue como si finalmente dejara abierta la llave de mi pasion lesbica reprimida por varios años y la toque, creo que como nunca he tocado a nadie. Era la primera vez que disfrutaba plenamente de un cuerpo femenino; la deje tocarme, nunca nadie antes me habia tocado la humedad de mi entrepierna y por supuesto yo jamas habia tocado otra que no fuera la mia.

Como si hubiera sido una coreografía ensayada, las dos sacamos los dedos humedos y dirigimos nuestra mano mojada a nuestras respectivas bocas cosa que hizo que abrieramos los ojos y nos miraramos, las dos nos dimos una sonrisa mutua y continuamos haciendonoslo que las mujeres nos hacemos entre nosotras cuando existe gusto fisico, afinidad intelectual o simplemente porque desearon mutuamente el momento.

Las dos seguiamos siendo virgenes porque así lo dispusimos cuando casi al finalizar nuestra sesion decidiomos hacernos un 69, ella dijo: "sin dedos" entonces sería solo lengua y labios.

Si su "principe azul" hubiera sabido lo que sucedia en el lecho donde se supone que "la estrenaría" jajaj no se que hubiera pasado. Las dos terminamos casi al mismo tiempo, tuvimos un orgasmo casi simultáneo y era nuestro primer orgasmo. Fue maravilloso.

Despúes regresamos a la fiesta como si nada hubiera pasado pero a mi las piernas me temblaban y estaba como si hubiera tomado éxtasis. Los sentidos eran muy sensibles a las situaciones y la fiesta era ideal para epresar secretamente lo que acababmos de experimentar.


Finalmente supe que yo era lesbiana.

sábado, 20 de junio de 2009

La secu. 1er año

Fue en la escuela secundaria que decidi que ser lesbiana.

La secundaria en la que estuve fue prácticamente una extensión educativa del colegio donde mis padres habían decidido insceribirme desde hacía ya 6 años. Las diferencias eran que a pesar de que el gigantesco patio era el mismo, los edificios escolares eran diferentes estaban en otro de los extremos de la escuela y eran mucho mas grandes y bonitos. Había más alumnos de modo que no seguíamos los mismos compañeros sino que nos revolvían entre todos los grupos del mismo grado y además habia nuevas admisiones. Eramos grupos variopintos.


Durante mi primer año de secundaria no hubo nada importante que recordar excepto una tarde que festejamos el cumpleaños de una compañera en su propia casa durante una pijamada organizada por sus papas. Depués de cenar fuimos las 8 que estabamos en casa de la festejada a su habitación a jugar botella. Si te tocaba el turno debias escoger entre verdad o castigo. Yo no sabía si alguna de mis compañeritas sabía de mi gusto por las niñas y me atemorizaba la idea de confesar la verdad a alguna pregunta indiscreta al respecto por lo que siempre escogí castigo.



Los castigos variaban mucho desde simplemente pararse de cabeza, robar furtivamente alguna porción de algún alcohol de la cava de la anfitriona o algun castigo fisico como un coscorron o una nalgada. Tres veces me toco, pero la tercera es la que mas recuerdo. Una de mis compañeras, la mas insidiosa de todas decidió que sería un buen castigo que finjiera fajonearme con otra de las ahi presentes. Yo me ruborize pero no se si alguien lo noto y la amiga a quien debia fajonearme no dejaba de protestar alegando obviamente que el castigo era mio y no de ella, pero ante la insistencia de todas las demas finalmente acepto el castigo que se me habia impuesto haciendo hincapié en la palabra -fingir- a lo que alguna contesto, "pues claro que fingir, pendeja, si no son lesbianas".


Asi fue como me levante, me acerque a ella que no paraba de moverse nerviosamenteintente para abrazarla del cuello pero ella al notarlo dijo: "ok, pero tu eres el hombre", cosa que yo no entendí pero por alguna razon baje los brazos y la abraze de la cintura mientras ella lo hacia de mi cuello.


Las demás solo reían y hacían ruidos característicos de burla "uuuuhhh", "mas juuuntaaasss" y el clasico, "beso, beso, beso"; Entonce me detuve, observe a mi compañera y levante los labios burlonamente, ella hizo lo mismo y nos besamos. Fugazmente nuestros labios se rozaron y con más risas ella intentó separarse pero yo se lo impedí apretándola contra mi y así senti el calor de su cuerpo. Todas se carcajeaban y protestaban alegando que el castigo era un fajoneo y no solo un besito mientras que ella nuevamente intentaba safarze de mi y finalmente la solte. Después de una pequeña negociacion para evitar el jafoneo conmigo decidieron que el beso deberia ser largo, de por lo menos 20 segundos con lengua y todo.>

Asi, nuevamente nos abrazamos y comenzo el beso. Como la champaña, ese primer beso en mi boca fue verdaderamente burbujeante. Primero, el roce de los labios fue delicado, depués un poco mas agresivo y la sensación que me dió el tacto de mi lengua con otra lengua fue indescriptible, su sabor después de tomar leche con chocolate super dulce le dió un toque excepcional a mi primer beso.

Creo que fue a los 15 segundos cuando mis manos dejaron su cintura y llegaron a sus pompas, chiquitas pero maravillosamente firmes, así lo sentí teniendo solo 12 años. Ella estaba mas concentrada en escuchar el segundo 20 que coreaban todas mis amigas al unísono, pero no me importo porque yo lo estaba disfrutando esos momentos como nada anteriormente.

Finalmente el segundo 20 llegó y ella me empujó y dijo: "no manches, con razón no tienes novio!! no sabes besar!!!" lo que soltó nuevamente las carcajadas de todas.

Pasaron un par de semanas cuando un amigo mío me dijo en la escuela: "un pajarito me dijo que no sabes besar, si quieres yo te enseño". Le dije que sí me enseñara pero que solo lo hicieramos una o dos veces sin nada mas que eso; el accedió y un dia después de la escuela fué a mi casa con el pretexto de jugar super nintendo con mi hermano.

Mi hermano por supuesto no llegaba sino hasta 2 horas después que nosotros y eso nos daba un tiempo maravilloso para que, como alumna, pudiera aprender el delicado arte de besar con un profesor experto además de fanfarron con ojos verdes.

Juntos fuimos al baño a lavarnos los dientes y nos dispusimos a la sesión de aprendizaje que fue altamente didáctica para mi. Si, si me enseñó a besar pero también a fajonear y dos horas no fueron suficientes para esa primera clase que se quedó inconclusa por la llegada de mi hermano.

Ese primer faje con "mi maestro" dió pie a muchos mas que terminaron convirtiendonos en novios durante el resto del primer año de secundaria. Mi primer contacto físico con un hombre fue como ya lo dije, didáctico, pero conoci también la parte sentimental de una relación de pareja.

Mi primer amor pasó muy rápido; pero esto no me borro de la mente aquellas caricias con Lucy y ese beso y manoseo fugaz con una de mis compañeras de salón.
La idea del lesbianismo no se iba de mi mente.

viernes, 19 de junio de 2009

Niña

De verdad que pensé que mi destino era ser lesbiana, así iba forjándose.

Yo iba en una escuela primara privada de nombre extranjero y pomposo que aún hoy existe y esta ubicada en los rumbos de Santa Fe. Es mixta y en el pequeño car lobby siempre se veía descender de grandes camionetas llenas de guaruras, guardaespaldas o custodios a los niños que ajenos a nuestra propia situación queríamos llegar al lado de los compañeritos, amiguitos y frecuentemente de misses sumamente agradables, cariñosas y comprensivas. En mi salón convivíamos aproximadamente 20 chamacos que como yo gustabamos de recibir estrellitas en la frente o felicitaciones escritas en los cuadernos. entre ellas estaba Lucile, Lucy como le decíamos todos, una niña de cabellos rubios y hermosos ojos azules.

Lucy y yo eramos las mejores amigas y así lo fuimos varios años. Nuestra amistad radicaba en lo bien que nos llevabamos, pero también en los secretos que conservabamos mutuamente.

Muchas veces ibamos a visitarnos a nuestras respectivas casas, a mi me gustaba mas ir a la de ella porque mis papas me permitian pasar la tarde en su alberca que a diferencia de la nuestra aquella tenía chapoteadero, siempre estaba descubierta y tenía el agua calientita. Es en la alberca donde jugabamos a ser modelos y el pequeño trampolín nos servía de pasarela.


En esos juegos ella siempre presumía la cantidad enorme de trajes de baño y lo hacía ganandome siempre pues se ponía y quitaba varios en cada sesión "porque así lo hacen las modelos profesionales" decía segura de sí misma. Al principio armaba una toalla enmedio de un par de camastros que funcionaba como su propio "tras bambalinas" y regresaba al trampolín con otro modelito, pero después comenzó a aburrirse del armado de su camerino y simplemente dejo de hacerlo para seguir cambiándose frente a mi y frente a los guardaespaldas que simplemente nos vigilaban casi como estatuas.

Fue la primera vez que veía un cuerpo femenino, diferente al mío, completamente desnudo y me sentía increíblemente atraída por el maravilloso tono de piel de Lucy, que con el frío del aire fuera de la alberca tomaba tintes rosados a pesar de ser increíblemente blanca.

Su piel blanca y el efecto que tenía el frío sobre ella empezaron a ser motivo de nuevos juegos, podía marcar casi cualquier cosa en su piel y así se quedaba durante varios minutos. Primero fueron sus propias manos, pero depués también fueron las mías. Inicialmente solo las manos siendo presionadas sobre ella pero al final siempre fueron mis manos deslizandose sobre ella para generar dibujos como pinceles sobre un delicado lienzo.

Ella quería hacer lo mismo conmigo pero mi piel amarillenta era ligeramente mas oscura que la suya y los trazos en mí eran realmente efímeros porque por alguna razon yo toleraba mas el frío por lo que nuestros deseos artísticos se concentraban en ella.

Esas caricias fueron las que por primera vez en mi vida me hicieron sentir mariposas en el estómago.



Así pasaron un par de años hasta que un día de otoño, con el viento soplando en el enorme jardín de su casa mientras estabamos chapoteando sentadas en la orilla de la alberca, pasó que el viento surtió efecto en nuestros incipientes senos y básicamente nuestros pezones se endurecieron. Con enorme curiosidad nos los tocamos mutuamente sobre el traje de baño.

Estabamos en quinto grado y yo deseaba estar siempre con Lucy y ella no reprimia sus infantiles deseos y también quería estar siempre conmigo. Fue durante el último año de primaria cuando nuestros juegos, caricias y toqueteos nos llevaron a un evento que inicié yo cuando terminabamos de nadar depués de enjuagarnos en la regadera y estabamos secándonos en el vestidor, las dos al quedar completamente desnudas frente a frente, note ese encogimiento en sus pezoncitos rosados y decidí besarlos. Sintió cosquillas, se retiro con risas y dijo: "mejor ahora yo como bebé" y se pego a mi pezón izquierdo succionandolo durante no mas de 5 segundos, al retirarse con más risas sin nada mas que hacer nos vestimos y después me llevaron a mi casa.

Aun hoy al recordar esa sensación me emociono tanto que mi pezones vuelven a endurecerse.

Terminamos la primaria y nuestros destinos educativos cambió, a ella la mandaron a Londres y yo me quedé. Pasé a la secundaria en una extensión educativa de la misma escuela y descubri con mis amigas que la palabra lesbiana se aplicaba secretamente a mí.

jueves, 18 de junio de 2009

Pequeñita

Mi destino era ser lesbiana.

Bueno mi primer beso fue en el patio de la escuela pre-escolar a la que iba y fue con una niña de mi salon. Creo que ella si fue lesbiana siempre, eramos amiguitas y jugabamos a ser novias.

Ella era muy delgadita, flaquita, su cabello negro quebrado le llegaba a media espalda y siempre usaba colita de caballo con un adorno en ella. Su mama siempre se preocupaba por su pulcritud; la dejaba en la puerta de la escuela y siempre hacia los arreglos de último minuto, le sibia bien las calcetas, quitaba cualquier manchita de sus relucientes zapatos de charol, acomodaba la coleta y le daba un beso en la mejilla. A veces ella llegaba primero y me esperaba en el patio y al verme extendía su mano y cruzabamos el patio tomadas de la mano. En otras ocasiones yo llegaba primero y también la esperaba a pesar de que mi madre me decía que no estuviera en el patio a la interperie y que era mejor esperarla en el salón, pero no, a mi me gustaba que justas tomadas de la mano cruzaramos el patio y llegaramos juntas al salon.

No era raro vernos asi frecuentemente; en el salón la miss nos separaba pero intentabamos estar siempre juntas cada que se podía.

Aquella mañana caminabamos en el patio contando los mosaicos amarillos del piso y me dijo: ya se, ahora tu y yo vamos a jugar a que somos novias. No la entendi y agregó: como si fueramos papa y mama pero somos dos mamas. Sin decir mas, me solto la mano y me abrazo del hombro, ahora así era nuestro juego, estar siempre juntas pero abrazadas.

No pasaron muchos días cuando ella dijo que los papas se daban besos y por eso tambien debíamos hacerlo nosotras. Claro, así es lo normal con los papas y nosotras estabamos jugando a ser papas entonces también debíamos besarnos. Y lo hicimos.

No cerré los ojos y ella tampoco, nuestros labios de juntaron y creo que en ese instante mis ojitos se abrieron mas porque así sucedio con los brillantes ojos de ella. Al separarnos dijo: tienes baba.

Los escuincles compañeros nuestros al vernos comenzaron la clásica tonada "son novios, son novios" pero al ver y escuchar su error corrigieron: "son novias, son novias".

No se cuanto tiempo paso desde ese primer beso, pero yo esperaba ansiosa un segundo beso que ya nunca llegó, porque cuando mis compañeros nos acusaron del hecho con nuestra maestra, ella nos regaño dandonos una explicación tradicional de "niñas con niñas no, pero niñas con niños si". Desde ese momento mi pequeña noviecita prefirió que jugaramos cosas mas normales pero nunca dejamos de tomarnos de la mano para cruzar el patio juntas por la mañana.

miércoles, 17 de junio de 2009

Moët & Chandon

Dicen que estrellar una botella de chamapaña sobre el casco de un barco que se estrena es de buena suerte y traerá éxito y fortuna a la recién estrenada embarcación.
Pues en lugar de estrellar una botella contra mi lap, prefiero beberme un par de copas de Moët & Chandon con ustedes y mientras sentimos ese cosquilleo en nuestras bocas permítanme decirles que finalmente he decidido iniciar esta aventura virtual.
Discúlpenme por favor si alguno de mis post les escandaliza, lo siento de antemano, pero si así fuera, entonces este blog no es para ustedes. Y por el contrario, si mis letras les gustan, les agradeceré que se conviertan en mis amantes porque a partir de este momento y fiel a mi costumbre podremos llevar una relación relajada y abierta y así, solo así, seré suya.

 
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