La secundaria en la que estuve fue prácticamente una extensión educativa del colegio donde mis padres habían decidido insceribirme desde hacía ya 6 años. Las diferencias eran que a pesar de que el gigantesco patio era el mismo, los edificios escolares eran diferentes estaban en otro de los extremos de la escuela y eran mucho mas grandes y bonitos. Había más alumnos de modo que no seguíamos los mismos compañeros sino que nos revolvían entre todos los grupos del mismo grado y además habia nuevas admisiones. Eramos grupos variopintos.
Durante mi primer año de secundaria no hubo nada importante que recordar excepto una tarde que festejamos el cumpleaños de una compañera en su propia casa durante una pijamada organizada por sus papas. Depués de cenar fuimos las 8 que estabamos en casa de la festejada a su habitación a jugar botella. Si te tocaba el turno debias escoger entre verdad o castigo. Yo no sabía si alguna de mis compañeritas sabía de mi gusto por las niñas y me atemorizaba la idea de confesar la verdad a alguna pregunta indiscreta al respecto por lo que siempre escogí castigo.

Los castigos variaban mucho desde simplemente pararse de cabeza, robar furtivamente alguna porción de algún alcohol de la cava de la anfitriona o algun castigo fisico como un coscorron o una nalgada. Tres veces me toco, pero la tercera es la que mas recuerdo. Una de mis compañeras, la mas insidiosa de todas decidió que sería un buen castigo que finjiera fajonearme con otra de las ahi presentes. Yo me ruborize pero no se si alguien lo noto y la amiga a quien debia fajonearme no dejaba de protestar alegando obviamente que el castigo era mio y no de ella, pero ante la insistencia de todas las demas finalmente acepto el castigo que se me habia impuesto haciendo hincapié en la palabra -fingir- a lo que alguna contesto, "pues claro que fingir, pendeja, si no son lesbianas".
Asi fue como me levante, me acerque a ella que no paraba de moverse nerviosamenteintente para abrazarla del cuello pero ella al notarlo dijo: "ok, pero tu eres el hombre", cosa que yo no entendí pero por alguna razon baje los brazos y la abraze de la cintura mientras ella lo hacia de mi cuello.
Las demás solo reían y hacían ruidos característicos de burla "uuuuhhh", "mas juuuntaaasss" y el clasico, "beso, beso, beso"; Entonce me detuve, observe a mi compañera y levante los labios burlonamente, ella hizo lo mismo y nos besamos. Fugazmente nuestros labios se rozaron y con más risas ella intentó separarse pero yo se lo impedí apretándola contra mi y así senti el calor de su cuerpo. Todas se carcajeaban y protestaban alegando que el castigo era un fajoneo y no solo un besito mientras que ella nuevamente intentaba safarze de mi y finalmente la solte. Después de una pequeña negociacion para evitar el jafoneo conmigo decidieron que el beso deberia ser largo, de por lo menos 20 segundos con lengua y todo.

Mi primer amor pasó muy rápido; pero esto no me borro de la mente aquellas caricias con Lucy y ese beso y manoseo fugaz con una de mis compañeras de salón.
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